Toscani trabajo para Benetton realizando fotógrafias para dicha firma desde 1984, cuando hizo la primera campaña llamada "All the Colors of the World", que más tarde fue adaptada como sello oficial de la empresa, hasta las últimas fotografías e incluso algunas publicadas en la revista Colors, editada por Toscani. Estas fotografías se han caracterizado, desde sus inicios, por el uso de colores que la identifican y por abarcar controvertidas temáticas mundiales: la paz y la guerra, la muerte y la vida, la diversidad y la evolución de la raza humana, el SIDA, el amor y el odio, suscitando la controversia en todas sus campañas. Pero mientras que en algunos países las fotografías son levantadas por diferentes motivos, simultáneamente en otros son premiadas. Entre otros galardones, Toscani-Benetton obtuvieron el Grand Prix d´Affichage, el Gran Premio de la Unesco y la Managment Medal del Art Director Club de Nueva York. Fue una imagen en la que se intentaba mostrar la vida la que resultó ser la más censurada de la historia de la fotografía mundial, en la misma se ve a la recién nacida Giusy con su cordón umbilical aún colgando. El trabajo fue tildado de vulgar y censurado en casi toda Europa. Otra de las fotografías más comentadas muestra a Luciano Benetton desnudo pidiendo que le devuelvan la ropa, y fue utilizada para una campaña con fines humanitarios. El trabajo más transgresor de Toscani es el que hizo a pedido para el pabellón de vanguardia de la Bienal de Venecia de Arte Contemporáneo de 1993, y que muestra decenas de genitales de ambos sexos, de todas las edades, en una sola imagen que fue emplazada en una sala de 400 metros cuadrados. La creación de Toscani se llevó toda la atención de la muestra, pero luego sólo fue publicada en un medio parisiense. A favor o en contra, estética o moralmente aceptables o no, las fotografías de Toscani se mantienen en boca de la gente desde hace quince años. "La publicidad que se ve hoy es ajena a la vida y a la muerte, vive en un mundo perfecto de gente limpia y caras bonitas. Pero cuanto más viajo más me doy cuenta de que el mundo no es así. El mundo de la publicidad es de falsos sueños y está hecho solamente para los consumidores. Pero es responsabilidad del creativo educar al cliente", afirma Toscani.
Oliviero Toscani nació en Milán en 1942, estudió fotografía en la Kunstgewerbeschule de Zurich y comenzó su carrera como fotógrafo en revistas de moda. Sus trabajos han aparecido en medios internacionales como Elle, Vogue, Vogue for Men, Lei, Donna, GQ, Mademoiselle y Harper´s. Luego pasó a convertirse en el creador de las campañas publicitarias más famosas del mundo de la moda, como Jesus Jeans, Prenatal, Valentino, Espirit y Fiorucci. Desde 1983 trabaja junto con los Benetton creando concientización mediante sus campañas publicitarias, que utilizan como un medio de comunicación y expresión de la época actual.







